
Alarma sanitaria en Bell Ville por tres casos confirmados de fiebre hemorrágica
Las autoridades médicas locales encendieron las señales de alerta tras la confirmación de tres diagnósticos positivos de fiebre hemorrágica en el lapso de los últimos siete días.
La situación genera especial preocupación en el equipo de salud debido a que los contagios más recientes se detectaron dentro del ejido urbano y en personas que no registran antecedentes de viajes o permanencia en zonas rurales. Ante este escenario, se instó a la población a presentarse de manera inmediata ante los primeros síntomas y a reforzar los esquemas de vacunación.
Yamila Baggini, integrante del equipo de salud del Hospital Ceballos, detalló que el primer caso de la serie correspondió a una paciente femenina residente en la localidad de San Antonio. Posteriormente, el domingo se constató el segundo cuadro en un paciente masculino oriundo de Bell Ville, mientras que ayer se notificó el tercer afectado, otro varón de la misma ciudad que habita en una zona muy cercana al paciente anterior. Un denominador común entre los tres pacientes es que ninguno contaba con la vacuna obligatoria contra la enfermedad.
Respecto a la evolución de los pacientes, la profesional precisó que la mujer de San Antonio recibió el tratamiento completo con plasma de convaleciente, logrando una rápida recuperación que le permitió obtener el alta médica. En tanto, los dos hombres de Bell Ville permanecen internados en condición estable en la sala común del nosocomio, habiendo iniciado ya sus respectivas terapias médicas a la espera de una evolución favorable.
Frente a la confirmación de los cuadros, se activó el protocolo correspondiente: el hospital notifica formalmente al municipio del paciente sospechoso y las áreas locales acuden al terreno para realizar una investigación ambiental. Esta tarea abarca tanto el domicilio y el perímetro del afectado como la cuadra completa, enfocándose en detectar la presencia de roedores que actúan como vectores de la patología.
Desde el centro asistencial recalcaron que el margen para aplicar de forma efectiva el tratamiento es sumamente acotado, disponiendo de tan solo ocho días desde el inicio de la sintomatología. Por este motivo, resulta vital realizar la consulta médica dentro de las primeras 48 horas ante la aparición de manifestaciones compatibles como fiebre y dolor de cabeza intenso, dolor detrás de los ojos y dolores musculares.
En materia de prevención general, y considerando que la época actual coincide con las tareas de cosecha, Baggini recomendó sostener un lavado de manos frecuente. Quienes trabajen o visiten zonas rurales deben disponer de indumentaria exclusiva para esa labor y cambiarse por completo al regresar al hogar. En el ámbito doméstico, se aconseja mantener los patios desmalezados, extremar la higiene y colocar rodenticidas en caso de sospechar la presencia de roedores.
Como estrategia de fondo, la especialista remarcó que la vacunación sigue siendo la herramienta fundamental, advirtiendo la necesidad de alcanzar una cobertura superior al 80% de la población regional para prevenir complicaciones graves y evitar desenlaces mortales.