Alerta epidemiológica: Confirman un caso de fiebre hemorrágica en un menor de Bell Ville
El paciente de 14 años presentó una severa disminución de plaquetas y debió ser trasladado a la unidad de cuidados intensivos de Villa María para un control de alta complejidad.
El director del Hospital Ceballos, José María Ruiz, confirmó la detección de un paciente de 14 años que ingresó con sintomatología compatible con fiebre hemorrágica. Tras la realización de los estudios pertinentes en el centro de salud, se ratificó el diagnóstico positivo. Debido a una alteración en los valores de su laboratorio, el adolescente tuvo que ser derivado de urgencia a la unidad de cuidados intensivos del Hospital Pasteur de Villa María.
El responsable del nosocomio detalló que el traslado se realizó en tiempo y forma para brindar una respuesta médica acelerada y resguardar la vida del joven, quien actualmente se encuentra estable. La derivación se volvió indispensable ya que el cuadro presentaba una plaquetopenia muy severa, una manifestación característica de esta enfermedad donde las plaquetas disminuyen de manera drástica y exigen un monitoreo cercano.
Respecto a las alternativas terapéuticas, Ruiz explicó que el único tratamiento efectivo para combatir la fiebre hemorrágica consiste en la transfusión de plasma de pacientes que ya han superado la enfermedad. En ese sentido, advirtió que las existencias en la provincia son escasas debido a que no abundan los donantes recuperados, quienes además solo pueden realizar donaciones una vez al mes. Por este motivo, la autoridad sanitaria instó y agradeció públicamente a quienes se acercan a donar de forma frecuente.
Por otra parte, la dirección del centro médico manifestó su preocupación ante los sectores que rechazan la inmunización, remarcando que la vacuna es la herramienta fundamental para prevenir las manifestaciones hemorrágicas más graves. El profesional enfatizó que el riesgo de contraer la patología es permanente y que ya no se trata de una afección exclusiva de los trabajadores rurales, dado que el crecimiento de la periferia urbana de Bell Ville ha llevado a que los roedores transmisores se encuentren en entornos domésticos y baldíos de la ciudad.