
Avanza el circuito de economía circular en el Centro de Gestión Ambiental de Villa María
En el marco del Mes del Ambiente, las autoridades locales presentaron un balance sobre el funcionamiento del predio, donde la labor coordinada de tres cooperativas de trabajo permite el procesamiento integral de los residuos urbanos y la fabricación de mobiliario sustentable.
El Centro de Gestión Ambiental de Villa María consolidó su esquema operativo mediante el despliegue de más de treinta personas distribuidas en tres cooperativas de trabajo. Esta estructura dinamiza de manera diaria el procesamiento de los residuos que ingresan al predio, las tareas de mantenimiento general de la infraestructura y el sector destinado a la producción de compostaje a gran escala a partir de los restos de poda generados en la ciudad.
Rodrigo Fullana, secretario de Infraestructura y Desarrollo Sostenible, junto a Cristian Ghiano, integrante del área de Infraestructura, destacaron el impacto social y ecológico que posee este espacio. La labor conjunta no solo dignifica el empleo de las familias que integran las cooperativas, sino que además optimiza los recursos públicos al reducir la cantidad de desechos que son destinados a la disposición final, reinsertándolos en la cadena productiva.
Durante un recorrido por las instalaciones del Centro, se describieron detalladamente las etapas que componen un circuito de economía circular cerrado al cien por ciento. El proceso se inicia con el pesaje de las cargas que ingresan al predio y continúa en las plantas de separación, donde se clasifican minuciosamente los materiales secos recuperables como cartón, vidrio, plásticos y diferentes tipos de metales. Cristian Ghiano y Marcela Duran, representante de la Cooperativa 7 de Febrero, explicaron el valor de la separación en origen para lograr que el material llegue en condiciones óptimas de comercialización.
Asimismo, el predio cuenta con un sector específico para el tratamiento de escombros y restos de demolición. Estos elementos son procesados y triturados mediante maquinaria pesada, transformándose en un residuo árido recuperado que luego utiliza el municipio para el mejoramiento, consolidación y mantenimiento de las calles de tierra de la ciudad.