
Día Mundial contra el Cáncer: alertan sobre la importancia de la detección precoz y la equidad en los tratamientos
El oncólogo Franco Calzolari remarcó la necesidad de fortalecer el rol del Estado, reducir las desigualdades del sistema de salud y promover la formación de nuevos especialistas.
En el marco del Día Mundial contra el Cáncer, el médico oncólogo Franco Calzolari puso el foco en la importancia de la detección temprana y la prevención como pilares fundamentales para mejorar el pronóstico de las enfermedades oncológicas. Señaló que identificar el cáncer en estadios iniciales permite tratamientos más efectivos y aumenta significativamente las posibilidades de recuperación.
Calzolari explicó que existen patologías oncológicas que pueden prevenirse mediante hábitos saludables, como la actividad física, una alimentación equilibrada y la eliminación del consumo de tabaco, mientras que otras requieren controles periódicos para su diagnóstico precoz. En ese contexto, advirtió que la mayor dificultad aparece cuando la enfermedad se detecta en etapas avanzadas, donde el abordaje terapéutico se vuelve más complejo, a pesar de los avances científicos como la inmunoterapia y las terapias dirigidas.
El especialista también alertó sobre la creciente desigualdad en el acceso a la salud, marcada por las diferencias entre el sistema público, las obras sociales y la medicina privada. Subrayó que la burocracia, los retrasos en la provisión de medicamentos y la falta de acceso a estudios de alta complejidad profundizan una brecha que impacta directamente en la calidad de atención de los pacientes oncológicos.
En ese sentido, Calzolari remarcó la necesidad de políticas públicas sostenidas que garanticen igualdad en el diagnóstico, la prevención y el tratamiento, y que incentiven la formación de profesionales en especialidades complejas como la oncología. Advirtió que la escasez de especialistas es una problemática creciente, debido a los largos años de formación que requiere la disciplina y a la falta de incentivos académicos, científicos y económicos para los jóvenes médicos.
Asimismo, el oncólogo analizó el impacto de la Inteligencia Artificial en la medicina moderna, a la que definió como una herramienta valiosa de apoyo para la toma de decisiones clínicas. No obstante, destacó que la tecnología no puede reemplazar el vínculo humano con el paciente ni la mirada integral sobre su estado físico y emocional, aspectos centrales de la práctica médica.
Por último, resaltó la importancia del trabajo en red entre ciudades del interior y centros de alta complejidad, destacando el valor de la derivación oportuna y el trabajo interdisciplinario para garantizar una atención adecuada frente a patologías que superan las capacidades locales.