
Morrison en alerta por el cierre de Bancor y el retiro de cajeros automáticos
La decisión alcanza a 68 localidades cordobesas. El intendente Gustavo Reitano la calificó como irreversible y gestiona una prórroga para evitar un fuerte impacto en los vecinos.
La localidad de Morrison enfrenta un escenario de incertidumbre tras confirmarse que el Banco de la Provincia de Córdoba avanzará con el cierre de su extensión de mostrador y el retiro de los cajeros automáticos en el pueblo. La medida forma parte de una reestructuración que afecta a 68 localidades en toda la provincia.
El intendente Gustavo Reitano expresó su preocupación ante una decisión que, según fue informado por autoridades de la entidad, es irreversible. El jefe comunal mantuvo una reunión con Pedro Dellarossa, integrante del directorio del banco, donde se ratificó la medida y se analizaron posibles alternativas para mitigar el impacto.
En Morrison, numerosos vecinos operan habitualmente con la entidad bancaria, entre ellos jubilados y agencias de quiniela. La eliminación de la atención presencial y de los cajeros obligaría a muchos usuarios a trasladarse a otras ciudades para realizar extracciones o gestiones básicas. Desde el municipio señalaron que, de haberse conocido la decisión con mayor anticipación, se podrían haber implementado soluciones alternativas antes de que el problema se hiciera efectivo. Ahora, el Ejecutivo local busca al menos una prórroga para ganar tiempo y organizar un esquema que garantice el acceso al efectivo.
Entre las opciones evaluadas figura un sistema de extracción de efectivo a través de comercios, cooperativas o incluso el propio municipio, mediante terminales de pago electrónico. Este mecanismo permitiría ampliar los puntos de retiro de dinero y reducir la necesidad de traslado. Otra alternativa es que comercios locales asuman la carga operativa de abastecer los cajeros, aunque se trata de una opción más compleja por los costos y la tecnología requerida. También se analiza la posibilidad de establecer convenios con cooperativas o entidades privadas para implementar una “co-sucursal” que permita ofrecer productos bancarios y servicios de extracción.
Mientras se aguarda la decisión del directorio sobre la prórroga solicitada, el municipio trabaja en la evaluación de las alternativas para garantizar que los vecinos no queden sin acceso a servicios financieros básicos.