
Vecinos exigen centros de internación por crisis de adicciones
Familiares y referentes vecinales solicitaron una audiencia con la Justicia y el municipio. Advierten que el consumo de sustancias afecta a niños desde los 13 años.
Un grupo de vecinos y familiares de distintos barrios de Bell Ville manifestó su profunda preocupación ante el incremento crítico de casos de adicciones en la ciudad. Los autoconvocados expusieron la extrema vulnerabilidad de los sectores periféricos y la falta de infraestructura pública para el tratamiento de casos agudos, por lo que solicitaron una audiencia urgente con la Dra. Noelia Azcona quien es Jueza de Niñez, Adolescencia, Violencia Familiar y de Género y Penal Juvenil, con el director del Hospital Regional Pasteur y autoridades municipales.
Una de las referentes del grupo explicó que el objetivo principal es lograr que los casos más extremos puedan ser judicializados para garantizar una internación efectiva. Según detalló, la voluntad de los pacientes se ve doblegada por el síndrome de abstinencia, lo que provoca que abandonen los tratamientos a los pocos días de ser ingresados. En este sentido, remarcaron la necesidad de contar con profesionales capacitados y, en casos específicos, custodia policial para evitar que los jóvenes regresen al consumo inmediato.
La situación ha escalado a niveles alarmantes, con registros de menores de entre 13 y 14 años involucrados en el consumo de sustancias de alta peligrosidad, como el denominado "pipazo". Los familiares relataron que esta modalidad provoca daños cerebrales severos y una rápida desnutrición en los jóvenes. Asimismo, vinculan el aumento de la delincuencia local con la necesidad de obtener recursos para sostener la adicción, señalando que la recuperación de los afectados es la única vía para frenar la inseguridad en los barrios.
Para este viernes se programó una audiencia con la Jueza de Niñez, donde los vecinos, acompañados por asesoría legal, presentarán sus reclamos formales. Los familiares insistieron en que no bajarán los brazos hasta obtener una respuesta que incluya centros de rehabilitación accesibles y un control territorial más riguroso para proteger a las nuevas generaciones.